Esta escritora inglesa, que vivió, escribió y murió en la más absoluta privacidad, lo que no quiere decir que no viviera intensamente, es actualmente una de los más altos exponentes de la literatura anglosajona y mundial. Sus novelas, llenas de alegre ironía muestran aspectos de la cotidianidad de su época y nos llevan gradualmente a reflexiones más serias sobre la moral y los valores personales… al leerla afloran sus opiniones sobre lo que significa ser mujer, para qué y cómo se educa, y cómo esto perfila nuestra personalidad y nuestras prioridades: matrimonio, familia, amistad… mostrando nítidamente las elecciones personales, los dispares caminos que recorre la naturaleza humana, la eterna dicotomía: ser o tener.
Jane Austen actualmente reconocida a nivel mundial, se educó en el seno de su familia, salvo dos breves e infecundos periodos; fue espoleada al deseo de saber por una madre y un padre inteligentes, cultos y apasionados por la enseñanza.
Jane Austen nació en diciembre de 1775 en la Rectoría de Steventon, donde su padre ejercía el oficio de vicario cerca de Basingstoke en Hampshire y fue la séptima de ocho hermanos, de los que seis eran varones.
Pertenecía a una clase social acomodada, su madre descendía de una familia enlazada con la aristocracia, y era sobrina de un decano de Oxford, y su padre estudiante de Teología en la misma universidad llego a ocupar el puesto de capellán asistente y responsable de la disciplina de los alumnos; ambos formaron un matrimonio alegre y práctico donde la afectividad estaba supeditada a las cuestiones de orden, pero no anulada; como no tenían ingresos suficientes para mantener a sus ocho hijos con el salario de la rectoría, decidieron poner en funcionamiento un internado para varones en su propia casa. Es posible que este fuera el hecho fundamental que provocara el envío de Jane (siete años) y su hermana mayor, Cassandra, a una internado femenino en Oxford, pero las malas condiciones de los internados femeninos de la época afectaron su salud… quizás la añoranza de su hogar también jugó una parte y enfermó gravemente, quizás de difteria, lo que la puso a las puertas de la muerte… y la hizo retornar a su hogar.
Su experiencia escolar debió ser tan negativa que sólo una de sus protagonistas, la aristocrática Anne Eliot de Persuasión, va a la escuela, pese a que en esa época era una costumbre en alza entre las familias burguesas.
En una de sus cartas, escrita a los 32 años, cuenta que sus sobrinas serán llevadas a un internado y comenta: "duele en el alma ver como rechazan a una criatura de ocho años"
Cuando reflexiona sobre el matrimonio en su única novela voluntariamente inacabada The Watson, escribe: "preferiría ser maestra en un colegio (y no se me ocurre nada peor), antes que casarme con un hombre que no me gustara" y en otro diálogo se lee: "Preferiría hacer cualquier cosa antes que ejercer como maestra; yo he estado en un colegio (…) y sé que vida llevan allí: tú no"
Es en esta obra, quizás la más triste de la escritora, donde se encuentra el diálogo más vívido entre una mujer adulta y un niño de 10 años… lo que muestra su capacidad para apreciar la infancia y el respeto que esta le merece.
En la novela Sense and Sensibility (sentido y sensibilidad) se dice de uno de los personajes femeninos secundarios, Carlotte Palmer, que había "pasado siete años en un importante colegio de la ciudad con algún provecho" esto es, pintar en seda y ser absolutamente incapaz de mantener una conversación inteligente, lo que no impide que realice un excelente matrimonio sin amor.
Regresando a la educación de Jane Austen, salvo dos breves intervalos en internados (el ya mencionado y un curso en Abbey School en Reading, de donde sale al percibir su padre que no aprende nada) se sabe que disfrutaba de la misma libertad que sus hermanos para corretear por los prados y bajar a trompicones las escaleras… su hogar era un lugar donde se alternaban las horas de estudio y los tiempos para correr y alborotar junto a los chicos que estaban allí internos; además contaba con el apoyo y el estimulo de su padre, el acceso a una nutrida biblioteca (500 volúmenes en una época en que el papel era articulo de lujo), lo que no se sabe es a que edad aprendió a leer pues parece que fue algo que sucedió sin que nadie la incitara a ello.
En el estudio del Sr. Austen, además de libros había un microscopio, con el que acercarse a la ciencia y disfrutar con la contemplación de mundos en miniatura perfectamente ordenados, lo que resulta muy similar a la lectura de las novelas de Jane.
La casa de los Austen no tiene secretos, ni puertas cerradas, todo el mundo tiene acceso a las lecturas en francés, en italiano y al conocimiento del latín; también el teatro tenía un lugar de honor, en las representaciones que se organizaban en el granero de la casa, participaban tanto los estudiantes como el matrimonio Austen y las obras podían estar escritas por los alumnos, o darse el gusto de representar las piezas de éxito del momento; tampoco la música y el baile estaban ausentes de la casa parroquial, por las cartas familiares sabemos que Jane era una excelente pianista y una alegre bailarina y como no… había aprendido el inevitable arte de coser y bordar, actividad muy útil a su género en aquella época.
Se sabe que contaba con el beneplácito de su padre para leer cuanto quisiera, de su mano conoció a Shakespeare, Milton, Gray, Pope, Hume y Sheridan, a los 12 años lee "Sir Charles Gandison", de Samuel Richardson (1689-1761) donde se habla sin tapujos del alcoholismo de la madre y del adulterio del padre, así como de la conducta que se debe seguir con la amante del padre y los hermanos ilegítimos; también leyó "Tom Jones" de Henry Fielding (1707-1754), novela escandalosa para la época, de la que escribió una parodia para ser leída en familia; y novelas de Johnson, Cowper, Crabbe, y "La Historia de Inglaterra" de Goldsmith; y las autoras femeninas Ann Radcliffe, Fanny Burney y Maria Edgeworth.
La admiración y el apoyo que el Sr. Austen sentía por el talento literario de su hija queda de manifiesto en la carta que en 1797 escribe a un editor de Londres proponiéndole la publicación de la novela "First Impressions" (primera impresión), germen de la popular "Pride and Prejudice" (orgullo y prejuicio), proponiendo costear él mismo parte de los gastos de impresión … aún así la novela fue rechazada y no se publicaría hasta años después, cuando el Sr. Austen ya no puede disfrutarlo.
De las seis novelas acabadas por Jane Austen podemos apreciar dos periodos: el primero antes de la muerte de su padre:
La segunda etapa, tras doce años sin poder escribir y tras dar los últimos toques a sus novelas de juventud, aparecen: